Poesía Visual

La poesía visual ocupa un espacio intermedio entre las artes visuales y la literatura, articulando un lenguaje propio, que ofrece nuevas maneras de representar el lenguaje poético convencional, ampliando sus posibilidades.
En sus comienzos se reconoce como la forma de poesía que se centra en destacar la visualidad del lenguaje escrito. En 1912 Vicente Huidobro publicó “Triángulo armónico”, caligrama considerado el primer poema visual publicado en Chile.
Más adelante, surge una mayor preocupación por el contexto social y la valoración de la cultura popular, que influye en el rumbo que tomó la poesía visual en Chile, donde los recursos expresivos empleados procuran subvertir y denunciar los discursos del poder.
Las propuestas de poesía visual que surgen en el siglo 21 hacen uso de las posibilidades que ofrece la tecnología (ciberpoesía, videopoesía, poesía sonora) y la ciencia (biopoesía, holopoesía), desplazando el papel como soporte único para incorporar además movimiento, sonido, luz y una noción de tiempo y espacio diferente, enfatizando la inmediatez que se puede alcanzar.
Así, las propuestas de poesía visual son totalmente intermediales e interdisciplinarias. Desde los caligramas y los collages letristas hasta los holopoemas y la ciberpoesía, generaciones de poetas visuales han recorrido un largo camino de experimentación e innovación con variedad de temas, técnicas, materiales y soportes.